29 de enero de 2015

La Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia Condena los Ataques de Rafael Correa a activistas de Redes Sociales

29 de enero 2015.

El Secretariado Permanente de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia (REDLAD) alerta sobre la afirmación de Rafael Correa, días atrás durante su programa de televisión de los días sábados, sobre que ha iniciado "la batalla por la dignidad en las redes sociales" y la amenaza de revelar la identidad de cualquier usuario que lo critique en redes sociales por presuntamente abusar del anonimato y la libertad que da el Internet.

Además, Correas invitó a sus seguidores a entregar la identidad de estas personas para que así, él pueda presentarlos en su espacio para que así los conozca la gente y vean "si siguen siendo tan valientes para insultar".
En su programa mostró la fotografía y reveló la identidad de tres jóvenes usuarios de Twitter, y prometió revelar también la identidad del usuario de Facebook y Twitter "Crudo Ecuador" advirtiendo: "Vamos a encontrar a esta persona para ver si es tan jocoso cuando todo el mundo sepa quien es (...) para ver si sigue siendo tan valiente este tipo (...) es un simple cobarde que se esconde en el anonimato para insultar y desfogar sus odios" (...) "es un cobarde y pronto sabremos quien es y lo conocerá el país".

Luego de estas declaraciones, el administrador de dicha cuenta recibió amenazas que atentan contra su integridad física, así como mensajes de simpatizantes del gobierno diciendo que “le darán su merecido”. Correa anunció además la creación de la página web "Somos Más" para contrarrestas las "campañas de difamación" en contra de su gobierno anticipando que a través del portal se organizarán "para rebatir tanta infamia en redes sociales" enviando hasta 10 mil mensajes de seguidores de la denominada "Revolución Ciudadana" diciendo la verdad.

El tono amenazante y el evidente abuso de su poder público tras realizar estas declaraciones, constituyen un gravísimo ataque a la libertad de expresión, el cual es categóricamente condenado por REDLAD. Este se suma a una serie de acciones que han venido ocurriendo en los últimos años como incautación de medios de comunicación, juicios civiles y penales contra periodistas, aprobación de normativa restrictiva de derechos fundamentales, persecución a activistas y defensores de derechos humanos, entre otros. Esto ha dado como resultado un entorno en el que los ciudadanos se autocensuran, en el que la prensa no investiga por temor a represalias, y donde incluso los caricaturistas son procesados por sus dibujos.

De acuerdo a un informe de Fundamedios, organización de promoción y defensa de la libertad de expresión en Ecuador, el año 2014 se configura como el periodo con más agresiones directas para el ejercicio del periodismo y las libertades en el Ecuador con 253 ataques reportados de un total de 1031 desde 2008. Estas agresiones se agrupan principalmente en grandes grupos:

(1)  Decisiones judiciales arbitrarias, como por ejemplo sanciones impuestas por a través de la ley mordaza, que incluyen sentencias de Corte Suprema e imputaciones contra trabajadores de medios de comunicación;
(2)  Agresiones verbales a periodistas, opositores o simples ciudadanos por parte del Presidente o miembros del Gobierno, principalmente a través de los llamados “enlaces ciudadanos”;
(3)  Uso abusivo del poder estatal, tales como cadenas televisivas destinadas a descalificar a periodistas; o detenciones arbitrarias durante protestas;
(4)  Censura directa, a través de la suspensión de cuentas de Twitter, Facebook, o de la baja de videos de Youtube a través de un uso indebido e ilegal de las leyes de copyright y la contratación de una empresa de servicios legales llamada Ares Rights, dedicada a coordinar estos ataques

El Secretariado Permanente de la REDLAD, plataforma de más de 520 organizaciones que defienden la democracia y los derechos humanos, Miembro Oficial del Foro de Sociedad Civil de la Organización de Estados Americanos (OEA) y Capítulo Regional del World Movement for Democracy (WMD) condena el continuo avance de Rafael Correa contra la libertad de expresión, así como también el uso del poder público como instrumento de amedrentamiento, censura y promoción de la violencia; y llama a las organizaciones de la sociedad civil y la prensa internacional a hacer eco de estas denuncias