1 de abril de 2015

Editorial Boletín 1


La década del autoritarismo-populista cínico que ha venido destruyendo la frágil institucionalidad de la región y que ha llevado a la obsesión por re-re-elección de muchos presidentes en ejercicio, con el consecuente debilitamiento de la independencia de los poderes y principios democráticos, así como una violación sistemática de derechos humanos fundamentales, pareciera estar llegando a su pico irreversible de desgaste, con lo que se abren posibilidades de mejores tiempos.


La corrupción dentro de gobiernos de cualquier ideología y sus abusos de poder, con casos claros en los extremos como Ricardo Martinelli en Panamá o Chávez-Maduro en Venezuela, así como casos de corrupción y cuentas millonarias de funcionarios de muy alto nivel en muchos países de la región, muestran un problema grave pero también una activación de mecanismos de denuncia por parte de la sociedad, lo cual es importante porque muestra que la pelea no está perdida.

Es en esa lucha por el control ciudadano en la que una red regional como la nuestra tiene más valor y un rol fundamental que seguir jugando. En siete años Redlad se ha convertido en un referente de coordinación entre diferentes ideologías y visiones con un mismo objetivo que es la lucha por la democracia. Un referente de trabajo y de efectividad en diversas áreas y una voz en contra de los abusos de poder.

Ahora es cuando más se necesita del esfuerzo de cada uno de nosotros/as para contribuir efectivamente a que se revierta el ciclo del autoritarismo y avancemos al recate de la democracia, el estado de derecho y la institucionalidad en nuestros países.

Por. Carlos Ponce, Coordinador General