5 de septiembre de 2015

Avances en la garantía de la participación electoral de personas Trans




La garantía de los derechos de las poblaciones vulnerables debe en todos los casos ir más allá de los discursos y la demagogia, debe estar acompañada de hechos concretos que garanticen escenarios de inclusión real.

Un gran paso que se ha dado en Guatemala es la inclusión en el manual de las Juntas receptoras de votos una mención especial a la forma en la que deben atenderse a personas en condición de discapacidad, adultos mayores, mujeres con niños en brazos, personas en grave estado de salud y votantes de la comunidad trans.

El manual establece recomendaciones de atención para todos y cada uno de estos casos, pero las que más me parecen novedosas son las asociadas con los y las votantes trans.
"Como miembro de Junta Receptora de Votos, debe saber que en Guatemala existen personas LGBT. Si bien son personas con diversas identidades de género y orientaciones sexuales, esta diversidad no debe ser obstáculo ni impedimento para que, debidamente empadronados y con su documento personal de identificación -DPI-, puedan ejercer su derecho al voto".

El manual establece una guía clara sobre la atención "respetuosa, objetiva, imparcial y sin discriminación" que las Juntas deben dar a las personas trans que se acerquen a votar, teniendo en cuenta la posibles dudas que pudieran generarse en el momento de corroborar su identidad.


La guía está armada según casos, identificando la forma en que se debe atender cada uno de ellos:
  1. Datos de nombre, sexo y foto en el DPI no corresponden con la apariencia externa de la persona ("vestimenta, uso de maquillaje, tipo de peinado, largo del cabello, uso de accesorios y forma de hablar"): "cerciorarse que el DPI corresponde a quien tiene físicamente ante usted". Recomienda el manual identificar razgos similares de la foto en el DPI con las características físicas de la persona e inclusive, si esto se considera muy difícil, avala para solicitar al/a la votante otro documento de identificación con foto.
  2. "El nombre no es coherente con el sexo": se debe comprobar que "el DPI corresponde con la persona que lo porta, revisando que el mismo coincida con los datos del empadronamiento registrados en el padrón electoral de la mesa"
Este es un esfuerzo que cuenta con muy pocos precedentes en la región. Aunque en sí misma esta mención no garantiza que el derecho al voto sea efectivamente respetado (no sabemos qué tanto los manuales son efectivamente apropiados por todos los miembros de las JRV), si representa un avance inmenso que permite eliminar una fuente primordial de exclusión y discriminación: el desconocimiento y falta de guía. 

Ahora, hubiera sido de mucha utilidad que en el aparte en el que el manual menciona los aspectos a revisar en el DPI, se hubiera hecho referencia a las posibles excepciones o casos que generan duda, refiriendo las recomendaciones para la atención de la población trans que se encuentra al final del documento.



No obstante, celebramos la apertura del TSE para este fin y la excelente labor de organizaciones nacionales y de la cooperación internacional, en especial el NDI, que hicieron esto posible. 

Gina Romero