29 de febrero de 2016

Dos Sociedades, Dos Caminos; una Bolívia

Aunque la Constitución permite sólo dos mandatos consecutivos, el presidente Evo Morales y vicepresidente García Linera pudieron presentarse a los comicios del 2014 gracias a un fallo del Tribunal Constitucional que avaló que su primer mandato del año 2006 al 2010 "no cuenta" porque el país fue refundado como Estado Plurinacional en el 2009, generando un antecedente a tener en cuenta. Con el referendo constitucional celebrado el domingo 21 de febrero del corriente, la dupla buscó poder presentarse en las elecciones del año 2019, por lo que podrían haber gobernado hasta el año 2025, estando en el poder 19 años consecutivos.
Dicho referendo consistió en responder por el SI o por el NO a la siguiente pregunta: "¿Usted está de acuerdo con la reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado para que la presidenta o presidente y la vicepresidenta o vicepresidente del Estado puedan ser reelectas o reelectos por dos veces de manera continua?"
Según los datos oficiales, con un 4.78% de votos en blanco y nulos, el SI, con 2,506,174 votos alcanzó el 48.69% y el NO, con 2,641,057 votos contó con un 51.31%, siendo la primera derrota electoral de Morales en los 10 años que lleva en el cargo. Más allá de que el voto es obligatorio, cabe destacar el alto grado de participación ciudadana, con un 86,66% según el Órgano Electoral Plurinacional.

Previo al referendo, un hecho preocupante fue el ataque del miércoles 17 de Febrero a la alcaldía de El Alto, en poder de la oposición, que generó la muerte de seis funcionarios por la inhalación del humo tras los incendios. Hay controversias sobre los culpables, y la oposición se lo endilga al oficialismo.
En la jornada electoral, se destacaron los actos de vandalismo que provocaron la cancelación de las elecciones en 24 mesas de votación en el Departamento de Santa Cruz, las cuales se realizarán de manera extraordinaria el próximo domingo 6 de marzo.
Al mismo tiempo, existió una falta de observadores nacionales controlando el referendo y problemas para ingresar en la página oficial del Órgano electoral en el día 21 de febrero.
Algunas cuestiones también resaltadas por la Misión Electoral de la Organización de Estados Americanos son la necesidad de una auditoría profunda e integral al padrón,  la lentitud en la publicación de resultados debido a las normas establecidas, la inexistencia de financiamiento público directo para las campañas políticas y las asimetría en el acceso a los medios de comunicación.
Otras organizaciones presentes fueron la UNASUR con una misión de observación electoral, y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, que monitoreó el respeto de los Derechos Humanos durante el referendo. 
Por otra parte, se le acusa a Morales de tráfico de influencias porque Gabriela Zapata, con quien tuvo un hijo, es desde el 2013 gerente comercial de la empresa china CAMC Engineering, la principal proveedora del Estado boliviano con contratos por 500 millones de dólares. La controversia continúa, al haber quedado ella presa. Este hecho, sin duda impactó en el referendo y tomó tal magnitud que fueron temas inevitables para el presidente en conferencias de prensa.
Si bien el presidente boliviano adelantó que reconocería los datos del referendo, hechos y dichos generan un estado de erosión institucional dejando un liderazgo rengo en forma prematura.
El poder de Morales y del MAS se inscribe en un cambio de era, donde ya no parece primar el famoso "giro a la izquierda" en Latinoamérica y todo parece pasar por resistir en el poder.  Sus recientes declaraciones, pueden mostrar un escenario donde no se asume el resultado electoral y su significado, que es simple: Evo no puede presentarse nuevamente en los comicios presidenciales. El pueblo boliviano con un escaso margen pero de forma vinculante, no le da la opción.
Quedan aproximadamente 1400 días de mandato de la administración actual. En ese tiempo, el MAS y el presidente Morales pueden tomar dos caminos. Uno, es el del fortalecimiento de la democracia, el de un sistema de reglas claras y de balances de poder, que les permita a partir del crecimiento, fundar un período de desarrollo genuino. La otra opción, es profundizar un liderazgo autoritario, donde el eje sea su figura y su entorno, cada vez más cuestionado.
Hoy vemos algunos indicios inquietantes:
  • El presidente habló de realizar un referéndum revocatorio de su mandato, creando así un clima de constante tensión y profundización de la polarización y división social.
  • También desde el gobierno se habló de regular las redes sociales y el MAS va a instalar la temática en el Congreso. De esta forma, se podrían vulnerar los derechos de libertad de expresión o limitar o acotar la participación ciudadana.
  • Representantes de la oficialista CSUTCB (Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia) declararon que acudirán a sus bases campesinas para que decidan sobre la reelección de Evo.

En este contaminado escenario de la vida cívica boliviana, el chiste del presidente "los que han votado por el sí dijeron que siga Evo; los que votaron no dijeron no te vayas Evo: por lo tanto hemos ganado con el cien por ciento" no causó tanta gracia en más del 50% de la población. Sin embargo, el reconocimiento de los resultados, a pesar de la reducida diferencia, puede crear una fundada expectativa favorable para que el gobierno de Evo Morales ingrese en una etapa diferente, donde la Democracia plena y el respeto a la oposición construyan una nueva Bolivia.

Diego Sueiras - Coordinador General Alterno y Coordinador de Observación Electoral,  RedLad
María Cantore - Coordinadora General, Fundación Nueva Generación Argentina