6 de febrero de 2017

Encuentro LGTBI


Desde la Dirección de Redlad y la Coordinación de diversidad sexual, se ha venido analizando con preocupación las dinámicas de participación en el sistema interamericano de grupos fundamentalistas que han agredido y discriminado a grupos y activistas LGBT que han participado en las últimas Asambleas Generales de la OEA.

Es por lo que se decidió realizar en Santiago de Chile un encuentro que se realizó el 28, 29 y 30 de noviembre. El encuentro tenía como objetivos: 

1. Realizar un ejercicio de fortalecimiento de capacidades de incidencia y trabajo en red de activistas y movimientos LGBTI, mediante la creación de un análisis de contexto colectivo, capacitaciones y visitas.
2. Avanzar en una planeación estratégica de las que deberían ser prioridades de Redlad en el área de Diversidad Sexual para los próximos tres años.
3. Empezar un proceso preparatorio de acciones de participación e incidencia para la Asamblea de la OEA 2017

Se realizaron entonces dos actividades:

a) un encuentro de líderes LGBTI al que se invitó a participar a: Ronald Céspedes (Fundación Diversencia- Bolivia), Emma Chacón (Colectiva Lesbica Feminista Irreversibles- Costa Rica), Indyra Mendoza (Cattrachas – Honduras), Wilson Castañeda (Caribe Afirmativo- Colombia), Amaranta Gómez (Secretariado Internacional de Pueblos Indígenas frente al VIH/sida, la Sexualidad y los Derechos Humanos – Mèxico), Santiago Balvin (Diversidades Trans Masculinas- Peru), Martin Camiruaga (Chile), Monica Flores (Fundación Renaciendo- Chile), Andrea Infante (Fundación Todo Mejora – Chile) y Danilo Urbina (Fundación Diversia- Chile). 

Se realizó un proceso de diagnóstico de la situación de la diversidad sexual en la región, incluyendo sus logros y dificultades.

Se analizó una marcada y cada vez más fortalecida resistencia desde grupos fundamentalistas y conservadores, quienes se han encargado de cerrar muchos espacios a la sociedad civil. Estos grupos se pueden ver actualmente en innumerables posiciones de gobierno, incluyendo las asambleas legislativas. Desde estás posiciones, se están tomando espacios públicos y mediáticos, pues cuentan con una agenda muy bien articulada y con los recursos necesarios y focalizados en sus estrategias conjuntas: las de deslegitimar al movimiento LGBTI y de los Derechos Sexuales y Reproductivos. Esto mediante la utilización de estrategias discursivas tergiversadas que se apropian de los discursos tradicionales del movimiento de derechos, con enfoque en Derechos Humanos, para defender sus posturas. Es desde ese lugar que hoy aparecen y asumen un papel de ‘víctimas’, acusándonos por vulnerar sus Derechos, amparándose principalmente en la ‘discriminación a sus creencias’, ‘libertad de expresión’ y ‘discriminación a la familia tradicional’, entre otras. Es preciso mencionar que estos grupos, principalmente los religiosos, saben y han aprovechado muy bien los espacios públicos.

Paralelamente, nos enfrentamos a un momento histórico de ‘derechización’ de gran parte de los países la región, lo que necesariamente conlleva un mayor posicionamiento de las visiones más conservadoras y anti derechos.

Por otra parte, el movimiento LGBTI ha fallado en la articulación interna de agendas, en la garantía de recursos económicos necesarios para generar la incidencia adecuada, y la dispersión y baja focalización de los pocos recursos disponibles. Mientras que los grupos religiosos y fundamentalistas tienden a trabajar más agrupados y cohesionados, aún cuando tengan diferencias, los movimientos de Diversidad Sexual suelen aislarse y disputarse los espacios entre sí, sin intentar unificar los diálogos, consiguiendo solo el debilitamiento de sus objetivos y estrategias.

Cabe destacar que en el actual escenario político y social, muchas veces los grupos anti derechos consiguen que las agendas del movimiento LGBTI sean transadas como forma de negociar los avances que son urgentes para los gobiernos de turno. Frente a esto, también cobra relevancia el hecho de que, tanto al interior de los países como a nivel nacional, las agendas son variadas y parecieran presentar prioridades y urgencias distintas. Al tiempo que cada país ha reaccionado de manera muy disímil frente a los mismos temas, pudiendo percibirse avances y resistencias altamente desproporcionadas a los puntos de nuestras agendas, como el matrimonio igualitario, la adopción, ley de identidad de género, entre otras.

Por otra parte, se puede apreciar el creciente apoyo que ha recibido el movimiento desde algunas instancias privadas, empresas, pues vieron y encontraron un nicho de mercado; esta es una ventana de oportunidad a aprovechar en la búsqueda de nuevos recursos y alianzas.

Finalmente, es importante mencionar que existe un panorama que se tiende a invisibilizar, asociado a la posición pro derechos que manifiestan ciertos espacios religiosos y de inter fé. En algunos países ya existen organizaciones religiosas que apoyan al movimiento LGBTI y de los Derechos Sexuales y Reproductivos, en otros se ha contado con la participación de pastores en la redacción de proyectos como la aprobación del matrimonio igualitario en Argentina, y pareciera ser que algunas iglesias, como la Luterana y las Ecuménicas, tienen una disposición distinta a lo que tradicionalmente se ha recibido desde los fundamentalismos religiosos.

Se avanzó, además, el la construcción de un plan de trabajo para avanzando en tareas rumbo a OEA 2017 que incluyen una nueva reunión de delegados país en febrero y reuniones con cancillerías.


b) Intercambio entre líderes religiosos y/o teológicos, y activistas LGBTI.

En el intercambio participaron el grupo de activistas mencionados anteriormente, además de Jaime Carril, Presidente de la Red Interreligiosa Latinoamericana de Educación para la Paz (RILEP); Elias Szczytnicki, Secretario General y Director Regional de religiones por la Paz América Latina y el Caribe; y Nicolás Panotto, Director del Grupo de Estudios Multidisciplinarios sobre Religión e Incidencia Política (GEMRIP).

Se pudo constatar que ser miembros de la comunidad LGTBI no implica el querer abandonar una fe religiosa y que esta debería de ser una oportunidad de acercamiento de las iglesias convencionales. También se optó por cambiar el discurso y utilizar una estrategia que no re victimice.